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Viejo 9/Nov/05, 21:09
barrelo2
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Predeterminado Derechos Humanos, Human Rights Watch, Valorando Bajas Civiles En Yugosl. Y Afganistan

Metodología
Human Rights Watch ha realizado varias misiones de valoración de daños ocasionados

por el combate en el pasado para investigar la conducta durante la guerra y las bajas civiles, lo que incluye visitas a Yugoslavia en 1999 y Afganistán en 2002. Mientras que las fuerzas armadas realizan estas valoraciones para determinar el éxito militar de una operación, Human Rights Watch examina los mismos incidentes desde la perspectiva del DIH. En el caso de esta misión a Irak, la investigación de Human Rights Watch se dividió en tres fases: fase previa, fase de misión y fase posterior.
Fase previa
Durante la fase activa de las hostilidades, Human Rights Watch hizo seguimiento de las informaciones de prensa de todo el mundo sobre civiles heridos o muertos a causa de los combates. Examinó cada una de las informaciones para saber la ubicación, la fecha y la hora del incidente, así como las tácticas y el armamento utilizados, y las tropas involucradas. Estas informaciones se recopilaron diariamente en una base de datos electrónica que ayudó a los investigadores de Human Rights Watch a determinar los lugares que se inspeccionarían y estudiarían inicialmente en Irak. El trabajo previo también incluyó la creación de mapas de Irak y sus principales ciudades mediante software de información geográfica ArcView. Estos mapas digitalizados se emplearían para mostrar los datos recopilados dentro de Irak sobre la ubicación precisa de varios

objetos y eventos.
Fase de misión
Human Rights Watch envió a un equipo de tres investigadores a Irak, entre el 29 de abril y el 1 de junio de 2003, para investigar los efectos de la guerra aérea, la guerra terrestre y el ambiente para los civiles inmediatamente posterior a los combates. El equipo contó con un experimentado analista militar y experto en Irak, una abogada con experiencia en
14 Ibíd., art. 12.
15 Ibíd., art. 13.
16 Ibíd., art. 53. Véase también la Convención de La Haya del 14 de mayo de 1954 para la Protección de los Bienes

Culturales en caso de Conflicto Armado, que ha sido ratificada por Irak.
derecho internacional humanitario y el uso de municiones de racimo y un investigador principal. Los tres tenían experiencia previa en este tipo de investigaciones.

17 El equipo se concentró en las principales zonas de combate de los valles del Tigris y del Eufrates en
las que se había informado de muertes de civiles. Guiados inicialmente por la base de datos de informaciones de prensa y posteriormente por la información que recibieron de fuentes dentro del país, el equipo visitó diez ciudades: Umm Qasr, Fao, Basra, Nasiriya, Shatra, Bagdad, Hilla, Karbala, Najaf y Falluja. Obtuvo datos sobre la ubicación de los impactos de la munición de racimo del Centro de Operaciones Humanitarias en Kuwait, los marcó en ArcView y visitó muchos de los lugares ubicados en áreas pobladas. El equipo se desplazó libremente dentro de las ciudades y entre ellas con un vehículo privado, si armas y sin escolta militar.

En cada uno de los lugares visitados, el equipo intentó investigar tres fuentes de

información: balística, fuerzas beligerantes y las víctimas.
· Balística: Las pruebas de balística incluyeron daños por explosión o fragmentación y,

especialmente en el caso de las municiones de racimo, piezas de armamento.

Esta información ayudó al equipo a determinar las armas usadas en un incidente particular y la manera en que habían sido empleadas.
· Fuerzas beligerantes: El equipo intentó entrevistar a soldados de todas las partes

involucradas que pudieran facilitar información sobre cómo habían combatido en

enfrentamientos particulares, lo que incluía detalles sobre las armas y las tácticas

empleadas, la conducta que observaron en el enemigo y la presencia de civiles en

el momento del ataque.
· Víctimas: El equipo intentó entrevistar a víctimas y testigos de los ataques que habían

causado daños a la población civil con el fin de reunir información sobre la hora, la

fecha, la ubicación y la naturaleza de los incidentes. También revisaron miles de

historiales médicos en más de una docena de hospitales de las ciudades que visitaron y entrevistaron al personal sanitario de dichos centros.
Además, en cada uno de los lugares, el equipo registró las coordenadas de ubicaciones importantes mediante unidades manuales Garmin del preciso sistema de posicionamiento global

(global positioning system, GPS). Entre las localizaciones registradas se encuentran campos de

escombros, cráteres de bombas, metralla y daños por pequeñas armas, la ubicación de las fuerzas

iraquíes y de la coalición según el testimonio de los testigos, lugares en los que murieron o

fueron heridos civiles. El equipo también tomó miles de fotografías digitales para analizarlas

junto con las pruebas antes descritas.
17 Antes de trabajar con Human Rights Watch, Marc Garlasco, analista militar, estuvo destacado en Irak como agente de

inteligencia de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos. Realizó una valoración de daños

ocasionados por el combate en Kosovo para el Pentágono. Todas las conclusiones de este informe están basadas en el

trabajo que realizó después de unirse a Human Rights Watch. Bonnie Docherty, abogada e investigadora, y Reuben E.

Brigety II, ex investigador, realizaron una valoración de daños ocasionados por el combate en Afganistán para Human

Rights Watch.
Cabe destacar que, con una sola excepción, Human Rights Watch no pudo entrevistar a

miembros de las fuerzas armadas iraquíes para obtener su respuesta frente a las

acusaciones de violaciones del DIH y sus opiniones sobre la manera en que combatieron

las fuerzas de la Coalición. En este informe no se valora la ventaja militar obtenida con

ninguno de los ataques que analiza. Las partes en un conflicto armado tienen que llevar a

cabo dicha valoración caso por caso antes de cada ataque.
Fase posterior
Después de regresar de Irak, el equipo recopiló y analizó toda la información que había reunido durante la misión. También realizó entrevistas de seguimiento con los funcionarios relevantes de Estados Unidos y Reino Unido.
Bajas civiles
Human Rights Watch no intentó cuantificar las muertes de civiles en Irak. Aunque sería útil contar con una cifra ge neral para entender plenamente el impacto de la guerra y realizar análisis comparativos con otros conflictos recientes, creemos que es más importante entender las circunstancias que provocaron las bajas civiles.

Los investigadores de Human Rights Watch fueron a muchos hospitales en las diez ciudades y los numerosos pueblos que visitaron durante la misión. Los directores y el personal sanitario de los hospitales que habían trabajado en estos centros durante el conflicto les facilitaron los expedientes médicos iraquíes.
18 Estos datos permitieron sacar algunas conclusiones estadísticas a los investigadores, pero también subrayaron lo difícil que es hacer un recuento preciso de las bajas civiles.

La calidad de los registros hospitalarios variaba entre formularios informáticos detallados y libretas manchadas de sangre con notas a mano. Aunque algunos centros médicos pudieron mantener registros generales, los expedientes de otros hospitales eran incompletos y se habían perdido algunas secciones. Es comprensible que durante las operaciones militares el mantenimiento de los registros no siempre fuera la principal prioridad. Otra dificultad para cuantificar las bajas civiles en Irak es que los muertos se entierran casi inmediatamente, de acuerdo con el rito musulmán. Aunque los hospitales han registrado algunas de las muertes durante la guerra, una parte de las víctimas no fueron trasladadas a los hospitales por motivos religiosos, ni siquiera para obtener los certificados de defunción. Finalmente, al igual que en cua lquier guerra, hubo muy pocos o ningún resto con los que identificar a los muertos.Aunque puede ser imposible hacer un recuento completo de las bajas civiles, se han hecho algunos intentos para cuantificar a los muertos. Associated Press sondeó 60 de los 124 hospitales iraquíes inmediatamente después del cese de las principales operacionesde combate y calculó que habían muerto al menos 3.420 civiles. La agencia de prensa dijo que el recuento era "fragmentario" y señaló que "el recuento total—
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